MENSAJE DE BIENVENIDA

UN KILO DE FE
3 enero, 2018

“Ser constantes en rechazar manjares prohibidos, Aun a costa de la vida”

Del libro Segundo de los Macabeos… Hace un tiempo, la primera lectura de la Eucaristía de ese día, era este texto del libro de los Macabeos. Cuando lo leía y sobre todo cuando lo escuchaba, pensaba en cada uno de ustedes. Meditando en la figura de Elezar, reflexionaba en cuanto bien hace realmente a esta sociedad, encontrar a alguien que no sea capaz de negociar ni cambiar aquello en lo que cree ni espera. Este hombre nos enseña la verdadera actitud ante las situaciones difíciles que enfrentamos día a día y sobre todo como no cambiar ni nuestras creencias ni valores por aquello o por aquellos que nos presionen o coaccionen. Veamos a la luz del texto estas actitudes:

@Praule

“UNA SOLA PIEZA”


1. Nos quieren obligar a hacer las cosas a la fuerza. En aquellos días, a Eleazar, uno de los principales escribas, hombre de edad avanzada y semblante muy digno, le abrían la boca a la fuerza para que comiera carne de cerdo. Pero él, prefiriendo una muerte honrosa a una vida de infamia, escupió la carne y avanzó voluntariamente al suplicio, como deben hacer los que son constantes en rechazar manjares prohibidos, aun a costa de la vida. Nos quieren obligar a hacer las cosas a la fuerza, contrario a Dios que espera y nos da la libertad, aunque muchas veces esas cosas van en contra tanto de lo que Dios quiere como de aquellos valores que son propios en ti y que por nada ni nadie has de negociar. Como tantas veces te he dicho en otras ocasiones y recordando a San Pablo, él nos recuerda que "Todo me está permitido, pero no todo me conviene. Todo me está permitido, pero no me haré esclavo de nada." (1 Cor.6,12).

Tal vez las cosas que este mundo te ofrece puedan parecer “manjares” que a la vista se ven exquisitos y apetitosos, pero que en el fondo pueden ser “vana ilusión” y estar vacíos. Cuando Dios decía a Samuel que no se fijara en las apariencias sino en el corazón, es precisamente un mensaje para ti hoy cuando también te dice que hay cosas en este mundo que quieren quitarle a Dios el lugar que él debe ocupar en tu vida. Quédate con la expresión “semblante muy digno”, es decir, que todos vean que tú eres como la túnica de Jesús, la cual los romanos no se la dividieron, ya que era de “UNA SOLA PIEZA”.

2. Cuidado con las personas que llamamos “Amigos” Los que presidían aquel sacrificio ilegal, viejos amigos de Eleazar, lo llevaron aparte y le propusieron que hiciera traer carne permitida, preparada por él mismo, y que la comiera, haciendo como que comía la carne del sacrificio ordenado por el rey, para que así se librara de la muerte y, dada su antigua amistad, lo tratasen con consideración. Una de las cosas más valiosas que podemos encontrar en nuestra vida es la amistad. Una verdadera amistad, como nos dice el libro del Eclesiástico, describe que "El amigo fiel es remedio de vida, los que temen al Señor le encontrarán." (6,16). En este relato son los amigos de Eleazar los que le proponen, con tal de aparentar, que coma la carne que él quiera pero que es apariencia de carne de cerdo.

Un amigo verdadero jamás te pedirá que hagas o digas cosas que sabes que van en contra de lo que tu quieres. Hay cosas que no se negocian, que no se venden ni se cambian. Como dice el libro conocido “El Principito” lo esencial es invisible a los ojos. Aquello que es importante para ti como tus valores, tus creencias, la familia, no hay peso en este mundo que lo pueda comprar. Por más que te digan que nada va a pasar el camino fácil nunca tendrá un buen desenlace.


Un noble ejemplo Si

3. Un noble ejemplo Si muero ahora como un valiente, me mostraré digno de mis años y legaré a los jóvenes un noble ejemplo, para que aprendan a arrostrar voluntariamente una muerte noble por amor a nuestra santa y venerable Ley. Este mundo necesita valientes, no superhéroes, esos son de libro de cuentos. Necesitamos gente valiente, gente que nade contra la corriente, que se atrevan a cambiar este mundo con su vida, con su ejemplo, con sus obras. Valientes, aquellos que no se dejan vencer por las adversidades, las tempestades ni las dificultades. Permíteme hablarte de una persona que para mí fue valiente, que como le preocupaba a Eleazar, fue para los jóvenes un noble ejemplo. Tal vez lo conociste o has escuchado de él. Te hablo del Padre Segundo Familiar Cano. Un sacerdote que se atrevió a nadar contra la corriente. Que un día, lleno por una fuerte experiencia de Jesús, entendió que había que pensar en una parte del rebaño de las ovejas de Jesús, que merecían mucha atención, los jóvenes. De ahí decidió de manera personal y de manera colectiva trabajar por ellos. El ENRJ se convirtió en la posibilidad de lograr que Dios llegara a la vida de los jóvenes. Para eso invirtió todo, tiempo, cansancio, esfuerzos y aún hasta su propio patrimonio económico, con el único objetivo que tanto tu y yo amaramos al Jesús que él amó. Hoy después de 39 años de los inicios de los ENRJ y después de 11 años de su Pascua al cielo, su legado sigue vigente en cada uno de nosotros que le conocimos y seguimos adelante con esta obra de Dios. Un hombre valiente, sí. Pero sobre todo un hombre que amaba a Jesús y amaba a los jóvenes. Hoy son posibles los valientes en este mundo. Como Eleazar o como el Padre Segundo, seamos valientes tú y yo y sobre todo ejemplo para aquellos que vienen detrás de nosotros.

Una vez más bienvenidos a este ENRJ, su casa, su refugio, su lugar de Encuentro. Termino estas palabras con lo último del texto de los Macabeos y que creo que también resume la vida del Padre Segundo, “Así terminó su vida, dejando, no sólo a los jóvenes, sino a toda la nación, un ejemplo memorable de heroísmo y de virtud”.